martes, 28 de octubre de 2014

124 años de Ilusión en movimiento

¡Día Mundial de la Animación! El 28 de octubre de 1892, Émile Reynaud presentó por primera vez sus Pantomimas Luminosas en el Museo de Cera Grévin de Paris. Tenía 47 años y su creación cambiaría su vida y la historia de la animación para siempre.  Lo convertió en el reconocido precursor de los “dibujos animados” pero, a la vez, su invento sería su propia ruina, cuando una década más tarde fuera olvidado y reemplazado por el cinematógrafo de los hermanos Lumiére, que acaparó el interés mayoritario del público y llevó a Reynaud a la miseria, la locura y la muerte.


Reynaud se propuso crear una herramienta que evitara la obstrucción de la luz que producía la obturación. Lo consiguió incorporando un tambor poligonal giratorio de espejos pintados con imágenes que, iluminadas en todo momento, eran vistas a través de una ventanita. En diciembre de 1877 patentó el sistema con el nombre de praxinoscopio.

Las imágenes en movimiento del praxinoscopio se podían contemplar reflejadas en una especie de pequeño proscenio teatral, y se superponían sobre decorados proyectados con el método de la “linterna mágica”, constituyendo un fondo sobre el cual se movían las figuras. Es importante mencionar, que este fue un antecedente del sistema de doble exposición o sobreimpresión, técnica que sería muy importante en el posterior desarrollo de la cinematografía.

¿Cómo eran las Pantomimas Luminosas?


Hacia fines de octubre de 1892, Reynaud consiguió realizar en el Museo Grévin una proyección durante quince minutos seguidos de sus diapositivas dibujadas a mano, sobre una cinta flexible perforada, los dibujos pasaban acompañados de música de piano y efectos sonoros que el mismo producía detrás de la pantalla.
Esta aplicación, ofrecía espectáculos a partir de la proyección de dibujos coloreados a mano, animados y móviles, ubicados en una banda flexible provista de perforaciones que transcurrían con una frecuencia de 15 imágenes por segundo frente a un sistema de lentes e iluminación. Cada una de las cintas tenía entre 300 y 700 dibujos absolutamente artesanales, realizados cada uno por Reynaud, que avanzaban montados sobre las cintas de hasta 50 metros de largo. 
Mirá Pauvre Pierrot, (1892), una de las pocas  Pantomimas Luminosas que se conservan hoy.

Fuente: abrocomillas.com.ar